Por: Sara Ochoa
En vista del raudal de testimonios sin argumentos que señalan de forma atrevida al señor Vestuario, acusándolo de ser un asunto superficial y sin trascendencia en el sujeto, se hace necesario y urgente mostrar que ese conjunto de elementos aparentemente “insípidos” que tiene el señor Vestuario (comportamiento corporal adoptado porque la prenda lo exige, accesorios, maquillaje facial y corporal, etc.) en realidad, no son tan anodinos como parecen , y así usted no lo crea son ellos los que muchas veces rediseñan su cuerpo y lo representan ante los demás.


Sucede que el Vestuario también sirve para disfrazarnos, para revelar intenciones, para engañar al otro. El ejemplo que ilustra de modo más sencillo lo anterior es el Dandi, personaje de la Inglaterra del siglo XVIII, quien se mostraba a través de su Vestuario y lenguaje como un personaje elegante, fino, de clase alta, sin embrago en realidad era un hombre clase media o baja, que utilizaba vestimenta costosa para mostrarse socialmente como otra persona.
El señor Vestuario es un personaje muy sociable, le gusta que los demás se le acerquen, que lo miren para contarles ligeramente (pero no superficialmente) su ideología de ser, también le gusta hablar mucho, en ocasiones le gusta mentir y engañar, además lo hace muy bien y pocas veces lo descubren. En fin, el señor Vestuario no es un personaje y/o asunto tan vacio como parece serlo, si usted se sienta una tarde a tomar un café mientas discute con él, podrá darse cuenta que tiene muchas cosas interesantes que contarle y que quizá hasta el día de hoy usted no ha notado porque hay “cosas más interesantes en qué pensar”.
Entonces ya sabe, cuando vaya a vestirse piense en el poder que tiene el vestuario, pero recuerde: no piense sólo en él, piense también en usted. Esto último a modo de sugerencia, pues todo queda sujeto a sus propias consideraciones.
Ilustraciones: July Napigato
Como ya no es posible definirse por la propia existencia, sólo queda por hacer un acto de apariencia sin preocuparse por el ser-Jean Baudrillard
En vista del raudal de testimonios sin argumentos que señalan de forma atrevida al señor Vestuario, acusándolo de ser un asunto superficial y sin trascendencia en el sujeto, se hace necesario y urgente mostrar que ese conjunto de elementos aparentemente “insípidos” que tiene el señor Vestuario (comportamiento corporal adoptado porque la prenda lo exige, accesorios, maquillaje facial y corporal, etc.) en realidad, no son tan anodinos como parecen , y así usted no lo crea son ellos los que muchas veces rediseñan su cuerpo y lo representan ante los demás.Seguramente la infame acusación que se le hace al señor Vestuario se debe a que se le confunde con la Señora Moda, quien en su calidad de dama capitalista, lo que le interesa es que todo el mundo se apodere de ella, o mejor aún, que ella se apodere de todo el mundo, así sea sólo por un momento (porque recuerde que la moda es efímera y cambiante), sin importarle en lo más minino las preferencias de los sujetos y con la única garantía de que si se hacen amigos de ella, les prometerá que no quedarán excluidos de la industria o, peor aún, de la sociedad.

Luego de esta importante aclaración, y sin aplazar más el asunto de la defensa del Señor Vestuario, es importante que piense en él desde sus múltiples componentes, mencionadas con anterioridad.
El Vestuario desde siempre se ha constituido como un elemento de representación y comunicación que constantemente está en contacto social. Desde su mismo origen, cuando el hombre utiliza por primera vez el vestido, no sólo lo hace por las crudezas del tiempo, sino también como medio de distinción y valor estético.
Cuando usted elige ponerse una prenda y rechaza otra, inmediatamente quiere comunicar un gusto, una procedencia, un deseo; es decir, en el momento del “ritual” en el que usted se dispone a elegir y a vestir su Cuerpo, usted desea representar algo suyo en ese pedazo de tela, en ese tatuaje, en esa vieja correa que lleva medio puesta sobre esos jeans gastados. Son esas piezas del Vestuario las que en todo momento están contando su ideología y su manera de pensar. Es quizá muy arriesgada dicha aseveración, tal vez demasiado arriesgada, pues el vestuario como lenguaje y al igual que el resto de las lenguas, permite mentir, con el único beneficio de que no se nos puede castigar por la calumnia.

Sucede que el Vestuario también sirve para disfrazarnos, para revelar intenciones, para engañar al otro. El ejemplo que ilustra de modo más sencillo lo anterior es el Dandi, personaje de la Inglaterra del siglo XVIII, quien se mostraba a través de su Vestuario y lenguaje como un personaje elegante, fino, de clase alta, sin embrago en realidad era un hombre clase media o baja, que utilizaba vestimenta costosa para mostrarse socialmente como otra persona.
El señor Vestuario es un personaje muy sociable, le gusta que los demás se le acerquen, que lo miren para contarles ligeramente (pero no superficialmente) su ideología de ser, también le gusta hablar mucho, en ocasiones le gusta mentir y engañar, además lo hace muy bien y pocas veces lo descubren. En fin, el señor Vestuario no es un personaje y/o asunto tan vacio como parece serlo, si usted se sienta una tarde a tomar un café mientas discute con él, podrá darse cuenta que tiene muchas cosas interesantes que contarle y que quizá hasta el día de hoy usted no ha notado porque hay “cosas más interesantes en qué pensar”.
Entonces ya sabe, cuando vaya a vestirse piense en el poder que tiene el vestuario, pero recuerde: no piense sólo en él, piense también en usted. Esto último a modo de sugerencia, pues todo queda sujeto a sus propias consideraciones.
Anónimo Said,
Estoy de acuerdo con que el vestuario se ha venido desplazando o confundiendolo con lo que significa estar a la moda.
El vestuario se esta tomando como la forma de pasar el momento con lo que se esta imponiendo, solo porque la mayoría de los jóvenes creen que al vestir lo que "esta in" aumentaran su circulo social, perdiendo de esta forma su identidad, ya que no es reconocido por un solo estilo si no por lo que esta mas "Bomm".
Estar a la moda no es malo, lo malo es creer que al estarlo o no estarlo nuestra vida podría cambiar.
Posted on 10 de noviembre de 2009 14:42
Anónimo Said,
¨Estar a la moda no es malo, lo malo es creer que al estarlo o no estarlo nuestra vida podría cambiar.¨
De hecho si cambia. Parte intrínseca de la identidad del indivíduo es su atuendo indumentario, que por imitación, lo puede encuadrar en una masa, mimetizándose. Este hecho es suficiente para cambiar la vida de un indivíduo, y para influir directamente en el grado de aceptación que puede tener dentro de determinado grupo social.
Además, cabe recordar que los códigos vestimentarios que la moda ¨impone¨, se difunden al congratular al indivíduo que los acate tanto como a aquel que los ataque, y no tanto por excluir al que los ignore.
Posted on 10 de noviembre de 2009 20:47
Sara Ochoa Said,
Anónimo 1 y Anónimo 2, agradezco sus comentarios y aprecio la distinción que ustedes también reconocen de estos personajes.
Especialmente me gustó mucho el comentario de Anónimo 2, aporto nuevo datos y me pareció bastante interesante.
Posted on 12 de noviembre de 2009 19:28
Leonardo Said,
¡El hábito (no) hace al monje! Muy interesante personificación del vestuario, un verdadero intérprete de nuestra propia música, si la tenemos. Pero si es una manera de distinguirse (el dandy), o de fundirse en la masa (la moda), también puede ser una prisión (los guetos) social. De acuerdo en un todo con Anónimo 2.
Posted on 20 de noviembre de 2009 10:27
Anónimo Said,
Creo que la distinción sobra, es decir el vestuario y la moda están tan íntimamente relacionados, hablar del uno es hablar del otro. Por favor dejen de satanizar a la moda como la gran dictadora, o acaso les obliga a ponerse algo? no lo creo, la moda solo “habla” a través de unas tendencias y usted como individuo elige si se lo pone o no, si lo identifica, si va con su estilo de vida y con su personalidad, además la moda es diseño, es creatividad, es una profesión, es una industria, es un lenguaje que usted entiende o no. Su vestuario ha cambiado a lo largo de los años no porque la moda se lo imponga sino porque es un ser humano que evoluciona y se adapta, sino fuera así usted no elegiría un color preferido para ponerse, o una silueta que le haga sentir bien… todas “DICTADAS”, como les gusta acusar, por quién? POR LA MODA!!!!. LA MODA ES EL REFLEJO DE NUESTRA HISTORIA SOCIAL E INDIVIDUAL.
Así que dejen de ser mamertos que les queda mal si van hablar de vestuario y moda, porque para hablar de estos temas, QUE SON IGUALMENTE SERIOS QUE CUALQUIER OTRO, hay que saber, pero por encima de todo hay que tener la sensibilidad, porque la moda no es una cosa que se aprende, es una sensibilidad que se lleva.
Y aquí les dejo una de las mejores respuestas ante personas que no saben nada de moda:
Miranda Priestly: [Miranda and some assistants are deciding between two similar belts for an outfit. Andy sniggers because she thinks they look exactly the same] Something funny?
Andy Sachs: No, no, nothing. Y'know, it's just that both those belts look exactly the same to me. Y'know, I'm still learning about all this stuff.
Miranda Priestly: This... 'stuff'? Oh... ok. I see, you think this has nothing to do with you. You go to your closet and you select out, oh I don't know, that lumpy blue sweater, for instance, because you're trying to tell the world that you take yourself too seriously to care about what you put on your back. But what you don't know is that that sweater is not just blue, it's not turquoise, it's not lapis, it's actually cerulean. You're also blithely unaware of the fact that in 2002, Oscar De La Renta did a collection of cerulean gowns. And then I think it was Yves St Laurent, wasn't it, who showed cerulean military jackets? I think we need a jacket here. And then cerulean quickly showed up in the collections of 8 different designers. Then it filtered down through the department stores and then trickled on down into some tragic casual corner where you, no doubt, fished it out of some clearance bin. However, that blue represents millions of dollars and countless jobs and so it's sort of comical how you think that you've made a choice that exempts you from the fashion industry when, in fact, you're wearing the sweater that was selected for you by the people in this room. From a pile of stuff.
Ah y si quieren saber realmente de moda visiten uno de los mejores portales de moda del mundo en español www.fashionradicalsnews.com
Posted on 20 de diciembre de 2009 12:49
Juankmu Said,
Pero al fin y al cabo, cada quien es libre de vestirse como quiera, no?
Posted on 24 de enero de 2010 16:27
Anónimo Said,
En mi opinión no es problema de moda sino de MOOD y PERSONALIDAD. Porque hay gente que no se sabe vestir y de la MODA lo que se le ACOMODA. También es cuestión CULTURAL, porque, para no ir muy lejos en Colombia aún somos muy tradicionalistas y básicos al vestir cosa que no pasa en países europeos donde, en parte, la extravagancia es algo del diario vivir.
Posted on 2 de febrero de 2010 15:13