Por: Oscar Pacheco
Son muchas las razones que explican el resultado obtenido por la selección Colombia en la etapa clasificatoria al mundial. Mientras los encargados y todos los entes involucrados no se pongan de acuerdo para caminar hacia un mismo lado, todos estos problemas que nos quitaron la gloria de ir a Sudáfrica terminarán por arrebatarnos también la oportunidad de ir a Brasil en el 2014. Pero ¿en qué manera se ven afectados todos los grupos que juegan un rol en los resultados de La Selección?
Primero: la afición. Se puede decir que es el estamento más afectado, pero ¿dónde estuvo el apoyo en el partido con Chile en el que fuimos eliminados de manera definitiva? ¿Por qué había claros en el Atanasio, si con los resultados que se dieron en las dos últimas fechas y, ante la posibilidad de ganar ante Chile, teníamos asegurado el repechaje? A todos como hinchas nos duele y lamentamos el fiasco que resultó ser el equipo en estas dieciocho fechas. Pero ¿qué aportamos? El Campín lleno dos o tres partidos, El Atanasio a medio llenar en dos partidos y vacío en otro. Todos somos responsables y creo que ahí está nuestra cuota. A favor, tenemos que no es nuestra obligación seguirle llenando los bolsillos a nuestros intrépidos dirigentes, que hacen hasta lo imposible para lograr estos nefastos resultados y que con sus bolsillos llenos no asumen la gran responsabilidad que tienen en este asunto.
Segundo: los jugadores. Este tema es muy complicado, porque el fútbol es un juego en el que normalmente juegan once contra once, pero al ver un partido en el que Chile tuvo la suerte de jugar con catorce (o quince, si contamos el primer gol regalado por el árbitro) me parece que sacamos un resultado positivo. Aquí hay que hablar con nombres propios: el peor jugador que tuvo Colombia en la eliminatoria, y lo señalo por su influencia en los resultados, fue Abel Aguilar. Este excelentísimo jugador de la segunda división de España, regaló por su falta de entrega y su demostrada ineptitud, tres partidos: contra Venezuela, haciéndose expulsar tontamente en veinticinco minutos con una segunda amarilla por una falta en la que el jugador venezolano corría hacia campo propio; contra Uruguay, partido en el que facilitó el primer gol al no tomar una decisión rápida, demostrando su lentitud mental; y, finalmente, contra Chile, jugando el peor partido que le he visto a un profesional en muchos años, y eso es mucho decir porque aquí en Colombia hay jugadores perversos. Los otros dos jugadores chilenos que ingresaron al campo con la camiseta amarilla fueron Armero y Guarín. Este par de jugadores (ambos futbolistas de exportación: Armero en Brasil y Guarín en Portugal) complementaron al ya mencionado Aguilar para cometer torpezas que engrandecieron al fútbol chileno. Los demás son responsables en la medida que no se les vio la entrega de otros partidos, pero, al menos, intentaban lo básico: parar el balón, poner un pase a otro jugador que estaba a dos metros, cosas simples que estos tres jugadores no lograron en ningún momento del partido.
Tercero: los técnicos. Lo digo en plural, porque fueron Jorge Luís Pinto y Eduardo Lara. El primero, un técnico errático, grosero, prepotente, que tiene problemas con la mayoría de los jugadores a los que dirige, que creyó ser el salvador por empatar con Brasil y Bolivia en las dos primeras fechas, y en la tercera y cuarta por ganarle a Venezuela y a Argentina (ambas victorias que no tienen nada que ver con su buena gestión como técnico de fútbol, sino con una increíble capacidad individual de un gran cobrador de tiros libres como Rubén Darío Bustos). Además era muy ingenuo, como cuando creía que Hugo Rodallega tenía las cualidades y la capacidad para hacer lo mismo que Sebastián Abreu hacía en River Plate para complementar a Falcao García, como afirmó en un encuentro con hinchas antes de los partidos contra Uruguay y Chile de la primera ronda de las eliminatorias. Y fueron estas dos últimas razones las que resultaron definitivas para que los dirigentes decidieran buscar un reemplazo para su cargo.
El elegido fue Eduardo Lara, gran conocedor de los jugadores que tienen que enfrentar la próxima eliminatoria (ya sin los Córdobas, Yepes, Bedoya, Hernández, etc.) y últimamente catalogado como el gran culpable de esta eliminación. Ese señalamiento es, sin embargo, muy irresponsable, porque si se analiza partido por partido, solo tuvo un error monumental, de principio a fin, que fue el partido con Uruguay. El resto de los encuentros, aunque no fueron para nada sobresalientes, sí estuvieron a la altura de las circunstancias.
Cuarto: los dirigentes. Marcelo Bielsa se encargó de darle a Chile la clasificación al mundial con base en un fútbol explosivo, de ataque y totalmente ofensivo, como lo demostró en el partido frente a Colombia, en el que los chilenos, a pesar de empezar perdiendo, lograron cambiar el rumbo del partido en un minuto. ¿Cuál fue la razón que dieron nuestros nefastos dirigentes para no contratar a Bielsa sino a Pinto? Los costos. Pero, ¿qué costo más grande que no ir al mundial? ¿Por qué no dejaron de viajar a costas de la federación e invirtieron esa plata en un gran técnico? Las respuestas a estas preguntas las conocemos de sobra, pero ellos nunca se atreverán a responder porque les falta pantalones para aceptar que se equivocaron una y otra vez en el camino. Hablar más de estos señores es engrandecerlos, pueden mirar mi anterior columna y ahí encontraran muchas otras razones por las cuales los actuales dirigentes sobran para el próximo proceso, y por las cuales deben llegar otros a los que les duela no ir a un mundial.
Quinto: la gran pregunta ¿Qué hacer? Lo primero es no perder tiempo y tomar la decisión sobre el reemplazo de Lara, que ya tomó la decisión de no seguir. En vista de que resultará necesario contratar otro técnico, no podemos esperar a que se acabe el mundial para hacerlo. ¿Colombiano o extranjero? No es lo importante decidir sobre su nacionalidad, lo importante es dejarlo trabajar, armar un proyecto serio, con objetivos específicos, con alto grado de profesionalidad y en el que todos los involucrados hagan su trabajo. Jugadores tenemos, y con un proceso serio en el que se sientan respaldados, seguramente se entregarán y lograran lo que en estos últimos partidos no se pudo. ¿Hace cuanto tiempo se terminaron los partidos de eliminatorias y los holgazanes que dirigen nuestro fútbol No han hecho nada más que seguir como si nada hubiera pasado?. Ellos tienen la obligación moral de renunciar, así como hizo Lara al no cumplir con los objetivos. Y si no van a renunciar, pues que trabajen y contraten un técnico ya, que empiece a armar un proyecto que nos lleve al próximo mundial, porque no podemos desperdiciar la generación que nos ha dado más alegrías en divisiones inferiores.
Para el que quiera debatir sobre la calidad de nuestros jugadores, voy a hacer una rápida mención puesto por puesto. Para el arco, tenemos un portero como Ospina, que va en vía de convertirse en uno de los mejores porteros de la historia de nuestro país (y vale la pena recordar que sólo tiene 21 años). En la defensa tenemos jugadores como Zapata, que es pretendido por muchos de los grandes equipos europeos, y Zúñiga que se está consolidando en el fútbol italiano. En el medio campo tenemos jugadores como Giovanni Moreno, Dorlan Pabón y James Rodríguez, entre otros; jugadores que están empezando y que son dos grandes alternativas para conseguir el boleto al próximo mundial. En cuanto a los delanteros, me parece que si los aprovechamos bien, tenemos varios de gran calidad como Falcao, Jackson, y Teófilo.

JULIO AROCA Said,
Totalmente cierto todo!! Este muchacho deberia ser el tecnico de la seleccion o por lo menos el presidente de la Federacion Colombiana de Futbol!!
Posted on 23 de noviembre de 2009 11:06